Autolavados self service

Poco a poco el sector servicios se va adaptando a los nuevos tiempos y exigencias del mercado. El negocio de lavado de vehículos no escapa a estas transformaciones. La última tendencia en materia de autolavados apunta a convertir la tarea de lavar el auto en una experiencia directa, personal y placentera.

Las estaciones de limpieza en las que el cliente es recibido por un equipo de personas uniformadas y dispuestas, cada quien con su función bien aprendida: uno que moja, otro que enjabona, otro que enjuaga, otro que seca y otro que aspira y retira los desechos del interior de su carro, ya va siendo cosa del pasado.

Ya en algunos países como México y Estados Unidos, existen las novedosas estaciones de lavado tipo auto servicio, que sólo tienen un módulo (algo como una gran caja de madera o metal con botones, pantalla y mangueras a los lados) muy parecido a una estación de gasolina.

Allí, el cliente ingresa, se estaciona frente al módulo y procede a hacer el pago, bien sea a través de moneda o tarjeta de crédito o débito. Luego, selecciona en un menú digital el lavado que desea (leve, profundo, pulido, secado, encerado) y es el mismo cliente quien realiza la limpieza a su propio vehículo. El equipo cuenta con un programa sencillo que permite al usuario ir siguiendo paso a paso las instrucciones para realizar la limpieza de forma rápida y efectiva. Le dosifica el agua (que puede ser fría o caliente), el shampoo, el enjuague con cera y el aire para el secado; o le proporciona la lanilla para secarlo manualmente y la manguera para el aspirado interno. Todo esto con tiempos bien medidos para hacer todo el proceso en pocos minutos.

Estas franquicias de autolavado self service son muy rentables para el propietario pues se ahorra mucho dinero en salario de personal, lo cual reduce los precios y lo convierte en una opción más accesible para el usuario.